EL CONTRALUZ, ( THE BACKLIGHT )

Secretos de la pintura.
Pintando realismo con pintura acrílica

"La batalla más difícil,  la tengo todos los días conmigo mismo"
                                                                                            Napoleón Bonaparte
"El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación"
                                                                                       Ludwing van Bethoven
PROLOGO:


La ciudad se contempla a sí misma como Narciso en su propio reflejo. El pintor se consuma en la innegable claridad expositiva de sus cuadros.
José Ramón Muro es objeto de la pasión que reproduce con alas geométricas la ciudad en el espejo de su pintura. En ella la impresión como estilo está ausente, y la mirada del artista, sin alteraciones, se inclina sobre la imagen real.
De esta manera su pincel fija los edificios y las calles de Bilbao al culto de la fuerza de las tres dimensiones de la línea.      
                        
  José Félix Martinez Aristín




LA ELECCION DEL MOTIVO:

El motivo pictórico debe ser escogido con detenimiento, no podemos realizar una obra pictórica, sin tener el convencimiento de que el motivo escogido es el más adecuado y se adapta a nuestro estilo y filosofía, sabemos además cómo interpretar la obra y nos sentimos con ánimos para realizarla.

Para conseguir el realismo en una pintura debemos captar un instante determinado del motivo, con sus luces y sombras perfectamente definidas y acentuadas, es lo que nos va a dar la sensación de realismo. Para ello es imprescindible que los contrastes del motivo sean extremos con zonas soleadas y otras de sombra, también puede ser válido el contraluz. Lo más lógico es realizar una fotografía del momento y lugar, que nos servirá como modelo para realizar la pintura. De esta fotografía haremos una copia en tamaño de 20 x 15 centímetros aproximadamente para captar todos los matices de la fotografía en un tamaño aceptable para captar hasta el último detalle y la utilizaremos posteriormente para pintar el cuadro.

Un elemento indispensable en esta fase es buscar el encuadre ideal del motivo a ser fotografiado. Tenemos que disponer de algún elemento cercano que fortalezca la perspectiva del conjunto. La composición del motivo es fundamental para el resultado final del cuadro.

Otro elemento fundamental para el encuadre del motivo es la perspectiva. Las líneas de fuga deben estar presentes con claridad en la composición para dar al cuadro la profundidad necesaria, por eso doy mucha importancia a la elección y composición del motivo que vamos a pintar, muchas veces es la tarea más ardua y puede llevar meses obtener la composición adecuada a nuestra idea.


No es lo mismo un mismo motivo si lo fotografiamos en verano o invierno, las hojas de los arboles desaparecen y detrás de las ramas aparecen otras imágenes. Las sombras se incrementan cuando los arboles están frondosos. Si el motivo lo fotografiamos con sol o con nubes, al amanecer o al atardecer, las sombras de los edificios se encuentran en lugares diferentes y por lo tanto debemos visitar varias veces el lugar escogido para conseguir la composición de luces y sombras adecuadas.

Podemos apreciar en la serie de fotos anteriores, la variación de las luces y de entorno de un elemento dependiendo de la hora del día, de las condiciones climatológicas y de otras facetas que pudieran ser relevantes a la hora de escoger el modelo.

Existe un momento que es el adecuado y es donde coinciden las mejores condiciones de luz y sombra, el motivo en segundo término etc.

El mobiliario urbano debe ser mantenido en el motivo ya que le da realismo al cuadro, y es la realidad de nuestra vida cotidiana, el semáforo, el cubo de basura, el paso de cebra son realidades de nuestro mundo actual que deben ser mantenidos en la pintura y plasmados en la obra.


LA ELECCIÓN Y LA PREPARACION DEL SOPORTE:

La pintura se debe soportar en una superficie que se adecue a nuestras necesidades y tenga unas características de durabilidad adecuadas.
El soporte habitual ha sido tradicionalmente el lienzo, sin embargo existen otros soportes que pueden tener ventajas adicionales frente al lienzo tradicional.
Un soporte rígido de madera contrachapada o un tablero DM con un espesor entre 3 a 5 milímetros, puede ser más adecuado para determinados usos.
Puede ser suficiente con 3 milímetros de espesor si el soporte no es superior a unas dimensiones de 60 Figura. Ver tabla de medidas de lienzos a continuación.
Si utilizamos un tablero de DM, las ventajas de este soporte son su consistencia y dureza ante golpes. El lienzo es mucho más frágil ya que cualquier rozadura o golpe en el lienzo puede destrozar nuestra pintura siendo necesaria una restauración compleja del mismo para poder devolver su plenitud original a la pintura.
Una desventaja del tablero es su preparación desde cero. Así como el lienzo viene preparado para comenzar a pintar sobre el mismo sin ningún tipo de preparación adicional, en el tablero, tendremos que impermeabilizar al menos la cara donde vamos a pintar para poder comenzar el trabajo.
Para preparar el soporte pueden existir varias técnicas pero sería suficiente con dar un par de manos de pintura blanca acrílica para preparar la superficie e impermeabilizar. Debemos dejar secar el soporte sobre una superficie horizontal para evitar que se deforme mientras esta todavía mojado y la pintura no ha polimerizado.  También hay productos específicos que tapan primero los poros de la madera, para dar posteriormente una capa de pintura que garantice su impermeabilidad.
El tamaño del soporte recomiendo que sea de acuerdo a medidas estandar de bastidores ya que representan unas proporciones reconocidas en el mundo pictórico y puede tener otras ventajas. Si trabajamos siempre con unas medidas de bastidor determinadas, tendremos luego más posibilidades de poder utilizar marcos que ya los habíamos montado con anterioridad, de esta forma dispondremos de más flexibilidad a la hora de poder exponer. Se muestra a continuación una tabla con las medidas en los tres formatos más utilizados denominados Figura, Paisaje y Marina, por la forma de cada uno de ellos, que se supone que son más adecuados para cada una de los tres tipos de motivos.
El modelo de Figura en sentido vertical es el que más utilizo para los paisajes urbanos, debido a la verticalidad de los edificios, con este tipo de formato siempre puedes encajar un paisaje urbano de una forma adecuada.


     Medidas en centímetros:


EL MOTIVO Y LA COMPOSICIÓN:

La elección del motivo y/o la composición de la pintura es una de las facetas  más complicadas del proyecto de nuestra pintura y debe ser cuidadosamente planificada para poder obtener un resultado óptimo. 

Dependiendo del estilo pictórico podemos tener varias formas de resolver la elección. 
- En estilos menos figurativos y/o abstractos donde el artista gestiona a su entender el motivo y busca su propia interpretación de la pintura, tendremos más libertad para gestionar el motivo, los tiempos y los diferentes parámetros tanto temporales como ambientales. 

- En estilos de realidad extrema o hiperrealismo, capturamos un momento muy determinado donde la posición concreta de las luces y las sombras determinan el que el realismo sea creíble para el espectador. En estos casos debemos capturar el momento concreto fotográficamente para capturar ese instante con todo su realismo. Suele ser importante mantener un contraste acentuado del motivo escogido para lo cual debemos actuar sobre el diafragma y realizar alguna fotografía con cierto grado de sub-exposición para acentuar el contraste.


LOS MATERIALES NECESARIOS:

A parte del soporte del cual ya hemos comentado anteriormente, las pinturas acrílicas que estoy acostumbrado a utilizar son pinturas de calidad y existen diversas marcas en el mercado que se adecuan a nuestras necesidades. Aquellas marcas comerciales que distribuyen la pintura en botes con un pequeño orificio, nos permiten dosificar la pintura de una forma sencilla, apurando y optimizando la cantidad necesaria para una mejor aplicación y mezclado. Generalmente las marcas disponen de dos formatos pudiendo utilizarse el formato más grande para los colores de más consumo, generalmente el blanco que es el más utilizado. El resto de colores podemos utilizarlos con un envase más pequeño y manejable.

Los pinceles utilizados son de varios tipos:
Pinceles de acuarela, con un pelaje suave, cubren mejor el soporte y sirven para degradar suavemente los colores. Para los detalles utilizaremos números del 2 al 6 generalmente
Pinceles de óleo, de fibras más fuertes sirven en la acrílica para trabajar sobre colores previos ya secos y obtener matices de luces y sombras sobre colores más planos.
Pincel de abanico, se utilizan para trabajos muy específicos y principalmente para simular las hojas de los árboles.
Un pincel plano, utilizaremos para pintar grandes superficies y poder abarcar un área amplia como por ejemplo cuando pintamos el cielo.


Por último un elemento fundamental para la pintura acrílica es el retardador de secado, "Retarder" o diluyente que sirve para retrasar la polimerización de la pintura acrílica y por lo tanto dar más tiempo de actuación en la pintura, ya que el rápido secado de la pintura acrílica es uno de las ventajas en algunos casos e inconvenientes en otros.
Existen actualmente pinturas acrílicas cuyo periodo de secado es más lento ya que incorporan el diluyente en su composición.

EL BOCETO Y ENCAJE INICIAL DE COLORES:

El boceto del dibujo inicial de un cuadro puede realizarse de diferentes formas dependiendo del resultado que se quiera conseguir.
- Mano alzada, para dibujos sencillos o medios donde el encaje no necesite de demasiada precisión o en pintura al natural donde no existan otras alternativas de apoyo para el dibujo.
- Plantilla de encaje: En el caso de que el motivo este sobre algún soporte físico, generalmente una fotografía, se puede trasladar el dibujo al lienzo mediante una plantilla cuadriculada de la siguiente forma.



Primero se cuadricula el motivo original, una foto, mediante unas cuadriculas de un centímetro de lado, mediante rectas paralelas y perpendiculares.
Segundo, medimos el lienzo por ambos lados y calculamos el ratio que debemos dar a cada cuadrado en el lienzo para trasladar todos los cuadrados de la foto sobre el soporte de la pintura. De esta forma realizaremos unas cuadrículas en el lienzo donde cada cuadrado tendrá X centímetros de lado para amplificar la imagen inicial de la foto sobre el lienzo.



Tercero, realizaremos el dibujo copiando la fotografía y siguiendo la posición dentro de cada cuadrado para obtener una precisión mayor en el dibujo del motivo.

ATENCION: No debemos limitarnos a copiar estrictamente el motivo inicial ya que si proviene de fotografía, estas suelen tener aberraciones propias de los objetivos y provocan perspectiva en el sentido vertical de la pintura. Esta perspectiva en el sentido vertical del cuadro produce una ilusión óptica no deseada en este tipo de pintura. Por lo tanto debemos tener en cuenta corregir las líneas de fuga sobre todo en el sentido vertical del lienzo para que sean paralelas al mismo y evitar la perspectiva en el sentido vertical. Ver figura anterior.

EL ENMASCARADO DE ZONAS

En ocasiones necesitaremos enmascarar una parte del cuadro para pintar una zona determinada sin salirnos de unos límites o para marcar perfectamente la línea de separación entre dos zonas contiguas. En estos casos debemos perfilar o enmascarar con diferentes medios.
Una cinta de enmascarar que utilizan los pintores puede ser adecuada dependiendo del tamaño del cuadro. Algunas cintas comerciales suelen tener un pegamento demasiado fuerte que puede deteriorar la pintura cuando se retira la cinta.
Para zonas más amplias se pueden utilizar láminas adhesivas que se utilizan en aerografía por el mismo motivo. En este caso hay que recortar con un “cutter”  la zona que se quiere pintar, dejándola al descubierto y manteniendo tapadas las zonas que no se quieren dejar expuestas a la pintura.


EL DEGRADADO DE COLORES CON ACRÍLICAS

La pintura acrílica tiene un tiempo de secado o de polimerización muy corto y por ello hay que utilizar técnicas diferentes a las de la pintura al óleo, donde se puede manipular la pintura durante más tiempo antes de secarse.

Hay varias cosas a tener en cuenta.

- Uso de un extendedor o retardador del secado. Cuando tenemos que trabajar en zonas difuminadas o superficies donde el paso de un tono a otro es progresivo, será necesario mezclar un retardador de secado con la pintura base. De esta forma podremos incorporar otras tonalidades y realizar los cambios de tono difuminados con suficiente tiempo para que no seque la pintura.

- Difuminar con los dedos. Para conseguir una mezcla progresiva y suficientemente difuminada, deberemos utilizar los dedos, pasándolos repetidamente sobre la zona a difuminar, con la pintura húmeda, hasta conseguir el efecto deseado.


EL REALISMO EXTREMO

En este tipo de pintura se puede pintar la primera capa aproximando los colores de cada área para ir encajando los colores. Pero esto no es estrictamente necesario.
Es más importante que cada zona del cuadro sea un fiel reflejo en colores del motivo que estamos pintando.

Se recomienda que cada zona del cuadro que vamos pintando, represente fielmente los colores del motivo, al final todas las zonas irán encajando en el conjunto.


A menudo tendremos que realizar correcciones de color en determinadas áreas para empastar suficientemente los colores.

Otro tema importante que hay que tener en cuenta es el cambio de color de las pinturas acrílicas, ya que cuando la pintura acrílica polimeriza se oscurece el tono considerablemente dependiendo del color.
En cuanto al dibujo, como hemos comentado con anterioridad, las líneas de fuga en sentido horizontal deben mantenerse como en el original para mantener la sensación de perspectiva que da sensación de hiperrealismo.
Sin embargo en sentido vertical deben desaparecer las líneas de fuga y debemos siempre trazar paralelas en el dibujo de una forma muy perfecta  y sin ninguna desviación con respecto a los bordes verticales de la pintura.

EL ACABADO Y EL BARNIZADO

Una vez finalizada la pintura podemos darle un buen acabado, barnizando el cuadro con un barniz mate, satinado o brillante. En principio debemos tener en cuenta que un acabado brillante produce reflejos que pueden molestar a la hora de visualizar el cuadro.
Con el barnizado también podemos matizar alguna zona determinada y oscurecer ligeramente el cuadro en una parte y darle un aire un poco más retro, con una capa de barniz holandés.
Posteriormente se puede volver a barnizar con acabado mate con un barniz transparente.

EL ENMARCADO Y CONSERVACION

El enmarcado del cuadro es uno de los momentos más difíciles y podemos con un marco realzar la pintura o empobrecer la pintura para siempre.



No es lo mismo enmarcar un cuadro individualmente, donde tendremos más opciones y escogeremos el marco que mejor se adapte a esa pintura. Por el contrario si tenemos que enmarcar varios cuadros para una exposición o para exponer varios cuadros en una misma sala, lo más recomendable es escoger el mismo marco para todos. En este caso el marco no será el óptimo para cada uno de ellos pero deberemos alcanzar un compromiso para todos ellos. Por lo tanto buscaremos un marco que mejor se adapte a todos los cuadros. Una impresión personal es utilizar un marco más clásico para este tipo de pintura más moderna y cromática. Con un marco clásico podemos realzar la pintura y darle una visión más importante.


Un buen marco puede realzar el cuadro y darle otro aire a la pintura, por lo tanto deberemos tener en cuenta el ancho del marco y el tipo de relieve que presenta. Un marco ancho puede tener un coste excesivo, por lo tanto debemos tener en cuenta la relación entre el coste y el presupuesto que dispongamos y la magnitud del marco.


Aunque un marco no siempre es necesario.





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